Ana, la cajera de la Galp

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Hoy he conocido a alguien.

Se llama Ana, y es cajera/dependiente en una estación de servicio Galp.

Suelo parar en estas estaciones porque, por mi banco, tengo descuento y además la facilidad de poder pagar con el móvil.

Además, hoy hacía muchísimo calor, y por la N-II pegaba un sol que me estaba castigando demasiado, y al ver el cartel al fondo he pensado en parar y refrescarme un poquito.

El caso es que hemos estado hablando un rato, mientras yo me refrescaba con una bebida «para deportistas» y me comía un helado que me ha mirado seductoramente desde las neveras.

Ana está casada, tiene al menos una hija y vive a unos 30 kms de la estación de servicio en la que trabaja.

A Ana le gusta mucho viajar en coche, y ha hecho viajes por Francia o Bélgica, aunque para ir al Reino Unido se aguantó y fue en avión.

Lo que no le gusta es ir en moto, dice que le da mucho miedo, y eso que varios primos suyos tienen y a veces le dicen de ir con ellos.

Y en eso, la verdad sea dicha, es que tiene razón.

Pero la pregunta es, ¿porqué os hablo de Ana?

¿Ha sido acaso una persona que haya marcado mi vida, dejando una impronta que jamás olvidaré?

Pues no, la verdad es que no. Ha sido sólo una persona que estaba ahí, y que ha sido agradable para compartir unos minutos.

Pero es una persona que quizás no habría podido conocer porque, como bien me ha dicho ella, las motos son peligrosas.

Habrán sido quizás 15 o 20 minutos los que habían pasado hasta que llegué a esa gasolinera donde trabaja Ana, pero el caso es que aún me duraba el temblor en las piernas y la tensión en las manos.

Porque por poco, por muy poco, he estado a punto de no conocer a Ana. Ni de volver a casa. Ni de volver a abrazar a mi peque.

Todo porque un conductor, señor muy mayor, ha decidido que estaba bien adelantar con poca visibilidad, en una curva, y con el sol de frente.

Y más aún, ha decidido que el que tenía que clavar freno y meterse al arcén era yo, porque él desde luego no ha hecho ni el más mínimo esfuerzo por moverse.

Así pues, tan sólo puedo decir… que estoy encantado de haberte conocido, Ana.

O mejor dicho, de haber tenido la oportunidad de poderte conocer.

El blanco de los ojos

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El blanco de los ojos o esclera (o Esclerótica), es una membrana que cubre casi por completo el ojo, dándole forma y protegiendo sus elementos internos. Esta membrana está compuesta por un tejido fibroso de color blanquecino que junto con la córnea forma la parte externa del ojo.

Búsqueda en Google.

El blanco de los ojos se ha usado muy a menudo como recurso literario (o fílmico) para referirse a la cercanía entre dos personajes, generalmente antagonistas.

Es la prueba de que están realmente cerca, y mirándose fijamente el uno al otro. Tan cerca están, que pueden llegar a ver incluso ese blanco de los ojos.

El blanco de los ojos de Tuco

Además, se habla de que el blanco de los ojos es un elemento único en los seres humanos y no está presente de forma general en ninguna otra especie animal, aunque se hayan encontrado ejemplares de chimpancés y gorilas con esta esclerótica blanca, igual que los seres humanos.

Así pues, tenemos dos conceptos claros que podemos extraer de esto:

  • Cercanía necesaria para poder verla.
  • Característica única de los seres humanos.

Y entonces… ¿A qué viene que comience un post hablando de la esclerótica? Pues voy a ello.

Si digo que, en mi camino al trabajo os veo el blanco de los ojos… ¿os lo creeríais?

Mi moto es alta. La BMW R1200GS Adventure es 4 cms más alta en el asiento que la versión normal, y si a eso le sumamos mi 1,78m de altura, implica que voy en una posición, además de erguida, bastante elevada.

Si sumamos esos factores obtenemos que tengo una situación perfecta para veros muy de cerca cuando, cada día, recorro los más de 30kms por trayecto que me separan del trabajo.

Tan de cerca que veo cada día muchas cosas. Continuamente hay personas desviándose en su carril y corrigiendo la trayectoria. Y cuando vas detrás de alguien así en moto, ya sabes que eso no es buena señal. Así que cuando consigues ponerte en paralelo para adelantar, de un solo vistazo puedes ver dónde está el problema…

¿Cómo vas a mantener la trayectoria recta si tus ojos están mirando hacia abajo?

¿Y porqué miras hacia abajo? ¿Qué tienes en tu mano derecha, que haga que tengas que mirar hacia abajo?

Tu móvil. Tu jodido teléfono móvil.

Cada día veo esto, amigas. Cada puñetero día.

Veo muros de Facebook, veo feeds de Instagram y chats de WhatsApp, veo emojis y textos, veo manos pulsando el botón de nota de voz, o selecciones de música.

Todo eso lo veo desde mi moto, cada día, como mínimo 4-5 veces.

No sois conscientes, está claro, de qué tenéis entre las manos. Y no me refiero al móvil. Me refiero a vuestros vehículos, circulando a 60-70 por hora como mínimo (cuando el tráfico va lento) y desviando vuestra mirada de la carretera durante larguísimos intervalos para mirar vuestros móviles.

Y en los días en los que se me ocurre miraros a los ojos, dar un toque de claxon y avisaros (pediros) que por favor dejéis el teléfono, respondéis con agresividad, hostilidad y a la defensiva, alguno incluso ha tenido la deferencia de bajar su ventanilla y dedicarme insultos la mar de creativos, o bien sencillamente mandarme a pasear.

Obviamente. A fin de cuentas así es como reacciona un niño cuando le pillan.

Y eso es lo que parecéis a veces conduciendo: niños con juguetes grandes.

Niños enfadados porque tienen que compartir el carril con el resto de niños. Niños que tienen que demostrar que sus juguetes son mejores que los demás. Niños a los que parecen darle igual las vidas de los demás, mientras ellos juegan con sus juguetes.

Y no, no es sólo el móvil: os veo rebuscar en bolsos, hacer locuras como maquillarse en marcha o incluso he llegado a ver a gente leyendo con el periódico o libro sobre el volante.

Así pues, esto lleva al segundo punto de la expresión: seres humanos.

¿Tan poco pensáis en la humanidad que jugáis con las vidas de los demás de esa manera?

¿Tan poco valoráis vuestra vida y, gracias, la de los demás?

Hacednos un favor a todos, y no desviéis el blanco de los ojos mientras conducís.

«Espíritu motero» – La encuesta

Pero todos.
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En el anterior post os hablé de mi viaje de fin de semana que me llevó a Huesca, Francia y Navarra, y al finalizar os hablé de qué es para mí el espíritu motero y os pedí que contestarais a esta medio encuesta:

Para vosotros, ¿qué es el espíritu motero? ¿Qué gestos o actitudes hay dentro de él?

Pues me dediqué a perseguiros con esta pequeña encuesta, y he aquí vuestras respuestas!!

Entiendo como espíritu motero: libertad, ganas de viajar y camaradería.

J. Isaac


Supongo que «camaradería» sería una respuesta típica. Sin embargo, creo que claramente hay un componente de aventura que lo motiva todo.

J. Harmon

Yo que sé xDDDD no me he parado a pensarlo… simplemente querer ayudar a los demás si es necesario y disfrutar del trayecto libremente.

R.


Vivir y sentir el mundo de la moto de cualquier forma, no sólo es motero aquel que tiene moto.

JuanCarlos34

Viajar por disfrutar, no por necesidad. Viajar sin prisas, sin reloj, sin horarios, con calma pero sin pausa. Parando cuando quieras, disfrutando de la carretera, el entorno y los amigos

Fran «Agnus»

Libertad de soñar despierto

Pedro Sidecar

Libertad, volar a ras de suelo. Compañerismo. Viajar sin rumbo fijo, el destino es el viaje…

Sandra «patas largas»


Espíritu motero? Formar parte de un grupo de compañer@s que la mayoría no conoces pero sabes que si lo necesitas ahí estarán. El no juzgar ni ser juzgado, solamente eres un@ compañer@, un/una herman@ de ruta en un camino tan largo como tú quieras llegar y la desconexión que eso conlleva.
El respeto, compañerismo, amistad y buen rollo en general

Gabi, de Moter@s Novatos

Libertad, sentir el viento y adrenalina!!!
Mi frase favorita antes de iniciar una ruta es…. La aventura es la aventura!!!

Twister

Algo especial que une a algunas personas…
Es quedar con alguien que vive lejos y te abre su casa y te trata como familia.
Es llamar a alguien y quedar para ir de excursión al día siguiente.
Es hablar con alguien que ves poco de cosas que no hablas con nadie más.
Es compartir una ilusión.
Es pasar un rato agradable, a veces emocionante.
Es explorar sitios con personas que apenas conoces y dar lo mejor.
Es ofrecer sin esperar nada a cambio.
Es esperar a la gente que te importa.

Dave Koper (Girona)

Quedar para comer, pero lejos!

DenisGT

Compartir ruta con un desconocido y al terminar saber que tienes un amigo de por vida.

Pegrillo

Saber que si tienes un problema con la moto se pararan otras motos, no como con el coche, y saber que tú también te pararías, por lo que en gran parte el espíritu motero no deja de ser solidaridad.

Cuando haces una ruta en moto sabes que tienes un riesgo y aunque puedas ir rápido, vas sin prisas.

XPayà

Tener pasión para la 2 ruedas, desear salir con ella y disfrutar encima de ella, también sentirse parte de una grande familia independientemente de la ciudad o país de procedencia.

La Bambina


Y lo del espíritu motero no sé qué decirle, que empece a trabajar de mensajero en Barcelona a los 18 años con un vespino? Que he visto, leído, hablado y conocido a un montón de moteros y que no sabría definirle lo del espíritu. 

Espinete

Siempre hay alguien que le da un enfoque distinto a la encuesta y responde así a la pregunta….

…🙄…un motero muerto que se me manifiesta en sueños diciendome con voz tenebrosa “cuidado con pisar la pintuuuuuuuraaaaaaah”💀👻🤣🤣

Tomás

Y los hay que responden via nota de voz de WhatsApp y me cuentan esto:

Te lo voy a responder muy breve:Para mi el espíritu motero es ser una buena persona cuando vas encima de una moto. Ni más ni menos: ser una buena persona cuando vas encima de una moto, cualquiera que esta sea. Ya sea un scooter, ya sea una custom, vayas por carretera, por ciudad.

Si tú te comportas bien encima de una moto, si eres respetuoso con los que te rodean encima de una moto, eres una persona digna, que aporta cosas buenas al mundo.

Igual estoy un poco desencantado pero en todos estos años que he ido en moto por supuesto cuando te cruzas con alguien haces el saludo motero y presupones que tiene que ser un buen tío, que tiene los mismos valores que tú y le mueve el mismo espíritu de sacrificio de ir en moto pero a veces eso no es cierto.

A veces hablas o te encuentras con según qué personaje que son unos sinvergüenzas que van encima de una moto.

Así que es un poco peligroso, en mi opinión, el hecho de generalizar que por el ir encima de una moto te vas a encontrar a un tío cojonudo, porque a veces te llevas grandes chascos.

Entonces por eso igual yo voy un poco desencantado en ese aspecto y lo que hago es medir a la gente por cómo se comporta con los demás y, si no lo conozco, por cómo se comporta cuando está en circunstancias de movimiento, de tráfico. Y si es una persona que se sabe comportar para mi es digna de ser respetada.

Y eso tan sencillo es para mi el espíritu motero.

Manel Kaizen

A Manel le podéis leer en su blog Hoy Salgo en Moto, y además os recomiendo encarecidamente su libro Historias Mínimas.


Para mi es dar todo a un desconocido y aprovechar la sabiduría que me brinda. El que hace km con una moto conoce gente y lugares, pero además cuando y como quiere.

Tribalcoolrain

Es inclusion, respeto, libertad, amistad, igualdad

Ferrán

Y nos añade esta perla en Facebook:

Pues como veis, muchas respuestas y opiniones diferentes.

Cada moto es un mundo. Y cada motero una isla.

Pero lo que tengo seguro es que si algún día os encontráis conmigo o con cualquiera de los que han dado su opinión para este post, estaremos ahí para compartir un rato de ruta, un café en esa gasolinera en la que coincidimos, o para brindar nuestra ayuda si la necesitáis en la carretera.

Porque, corramos más o menos, llevemos una BMW como yo, una Honda como Pataslargas, una Yamaha como Manel o un sidecar como Pedro… somos moteros.

Y en la carretera, somos hermanos.

Vss para todos!

Pre-cumpleaños, paseo por Francia y el espíritu motero.

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We speak the same language.

Jean Paul, french drunk biker.

El planteamiento del fin de semana era claro: salir yo solo a despejarme, a romper barreras personales y salir de mi zona de confort. Y también, porqué no, pre-celebrar los 42 años que he cumplido.

Y vaya si lo he hecho, joder.

Para empezar, el atreverme a salir yo solo con la moto por ahí, cosa que sólo había hecho una vez con anterioridad (y fue un viaje muy básico por autovía).

A eso le añadimos el empezar a probar el tema del camping, cosa que nunca había hecho anteriormente por mi cuenta. Sólo en dos ocasiones antes había dormido en tienda de campaña de adulto, y de pequeño con mis padres eso del camping no era una opción. Y bueno, ya he aprendido que… que tengo mucho que aprender! Pero poco a poco, cuento con gente que sé que me puede enseñar muchísimo, y estaré encantado de aprender.

Y encima decidí que, tomando mi amado camping de Anzánigo como base, me daría ni más ni menos que un paseo por Francia, atravesando los Pirineos y luego realizando lo que llaman «la ruta de los cols», una sucesión increíble de puertos de montaña, hasta volver a entrar en España para llegar a comer a Pamplona.

La ruta por Francia fue algo tal que así:

Saliendo desde el camping la carretera tiene dos sentidos muy diferenciados:

A la izquierda, dirección Ayerbe, el asfalto es perfecto, limpio e ideal para «fluir» de una curva a la siguiente.

A la derecha, dirección Jaca, es todo lo contrario. El presupuesto se debió agotar y nos queda una carretera bacheada, sin marcas de carriles, con restos de gravilla y suciedad.

Y ese es el camino que yo tomé.

Primero disfrutando del Puerto de Oroel antes de cruzar Jaca y Castiello de Jaca, siguiendo la carretera hasta Canfranc, donde se puede disfrutar de la preciosa estación de tren.

Canfranc Estación

Y tras eso ya llegamos a Candanchú, conocido por todos por la estación de esquí, pero que además tiene unas carreteras increíbles llegando al puerto de Somport donde atravesamos una inexistente aduana que nos hace entrar a Francia.

La carretera discurre apaciblemente junto a un río, pasando por poblaciones como Cette-Eygun o Estanguet.

Más adelante llegamos al Col de Boésou, al Col de Labays, Soudet y Suscousse.

Comienzan más adelante a verse nombres de pueblos en Euskera, como Larrau, y más adelante llegar a Col Heguidhouria, Burdincurutcheta, Haltzako Lepoa…

Seguimos camino y pasamos por los restos de la Fábrica de Armas de Eugui, ya cada vez más cerca de Pamplona, donde por fin pararé a comer (y vaya comida!).

Tras comer y descansar un rato, tocaba volver al camping para la reunión de Sidecars 2019 y poder por fin conocer a gente como Pedro Sidecar.

Y el domingo ya la vuelta para casa, a ritmo tranquilo y tomándomelo con mucha calma.

Y el motivo… El porqué decidí este tipo de viaje era claro: necesitaba aire, necesitaba estar solo y respirar hondo sin presiones de ningún tipo. Tras los últimos meses me apetecía necesitaba disponer de ese tiempo para mi, de afrontar ese pequeño reto.

1111,7 Kms…

Y seguramente muchos de los que me leáis (es decir, 3 de los 4 que seréis) os sorprendáis al considerar un viaje tan insignificante como un reto, teniendo en cuenta lo mucho que salgo en moto y esas cosas… Y sin embargo lo es.

Y es que yo soy un motero tardío.

Nunca tuve una moto de pequeño, ni mi padre me enseñó a montar, ni tampoco cosas de mecánica. De hecho, nunca tuve la típica bicicleta de cross con la que la mayoría de moteros han empezado, sino que aguantaba con una de paseo heredada de mi hermana mayor.

Me saqué el carnet a los 26 años, y no tuve moto durante los dos primeros de carnet (a excepción de una pequeña Scoopy 50), así que empecé con las motos grandes a la ya generosa edad de 28 añazos.

Debido a esto, no tengo la experiencia que muchos otros han vivido desde pequeños, ni me he caído como ellos ni he aprendido con motos de campo por el pueblo, ni a trucar las motos para ganarles un par de caballos de potencia, ni los tubos para hacer que sonaran a moto grande, ni ninguna de esas cosas que todos aquellos super moteros de pro parecen haber hecho.

Sin embargo, hay algo que sí que creo haber aprendido bien, y es acerca del punto final que he puesto en el título.

Por supuesto, estamos hablando de un espíritu, así que la interpretación es variable según cada uno.

Pero os voy a contar algunas cosas que están incluidas dentro de lo que yo entiendo por «espíritu motero«:

  • Es saber que donde vayas serás bien recibido por otros moteros, sean de donde sean.
  • Es que unos amigos te presenten a sus amigos, y ellos te acompañen al día siguiente y te inviten a una barbacoa.
  • Es parar en una gasolinera y poder charlar un rato, mientras estiras las piernas, con esos ducatistas que hay en la mesa de al lado.
  • Es compartir una cena entre catalanes, un francés y un madrileño, haciendo esfuerzos para entendernos y bajando Google Translate para ayudarnos con las palabras difíciles.
  • Es invitar a tu mesa a un desconocido que está solo, y hacer que se sienta bienvenido entre los tuyos.
  • Es encontrar carreteras increíbles a base de perderte.
  • Es descubrir paisajes que te quiten el aliento.
  • Es pararte en la carretera si ves una moto detenida, para saber si está bien, si necesita algo, o si sencillamente está perdido y buscando indicaciones.
  • Es saludar al motero con quién te cruzas, diciéndole con ese gesto que si te necesita ahí estarás.
  • Es llevarte para casa un vaso de plástico del Hellfest, regalado por ese motero francés que saca de quién sabe donde una botella de licor con sabor a menta (y sorprendentemente bueno) y la comparte contigo.
  • Es dormir en la gloria gracias a la familia de 3 en sidecar y al calefactor prestado.
  • Es llenar la agenda del móvil de contactos de esa gente que te vas encontrando, con un «Nombre ANZANIGO», o «Nombre GRUPOMOTERO», sabiendo que el día menos pensado te los podrás volver a encontrar.

Y para vosotros, ¿qué es el espíritu motero? ¿Qué gestos o actitudes hay dentro de ese espíritu motero?

¿Qué situaciones habéis vivido que os hagan decir ESTO ES?

Os pido que me contestéis a estas preguntas, ya sea en los comentarios, en redes sociales o bien en un mail a dan@dancastle.es.

Espero vuestras respuestas!