Mi mentira favorita

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Hay una norma entre nosotros, y es que no se permiten las mentiras.

Sabes perfectamente bien que no las tolero, bajo ningún concepto. Y siempre te animo a que me digas las cosas, sea lo que sea, antes que las ocultes o directamente me mientas, por supuesto.

Y realmente es así, no sueles mentir.

Evidentemente, como todo niño de 7 años (desde hoy mismo…) a veces «retuerces» la verdad por distintos motivos, pero realmente has aprendido muy bien lo importante que es la sinceridad y honestidad.

Y aún así, me mientes cada noche, con una mentira muy concreta.

Siete años cumples hoy y, aunque parezca poco tiempo, hemos vivido muchas cosas distintas, tanto buenas como malas… Y esto hace que ineludiblemente me acuerde de cómo llegaste, de ese gran susto que fue tu llegada, que casi consiguió que los nervios superasen a la emoción. Ese gran susto que, por suerte, y porque naciste para ser un superheroe, pasó rápido cuando nos confirmaron que todo estaba bien… Que TÚ estabas bien. Ese susto que dejó a tu mami agotada, pobrecita, después de tantas horas de esfuerzo contínuo.

Pero llegaste, y te recuperaste perfectamente, que es lo importante.

Y creciste, vaya sí creciste. Y a pesar de los cambios, de las «dificultades», de lo complicadas que se han puesto a veces las cosas… has crecido siendo un niño (pre-adolescente??) bueno, generoso, cariñoso, dulce y que se preocupa por los demás.

A pesar de la mentira que me dices cada noche.

Te preocupas por los demás de formas que la mayoría de niños de tu edad no haría, como repartiendo tus 3 últimos bombones a las 3 amigas que han venido de visita a casa. O cuidándome si me encuentro mal. O ayudándonos tanto a tu madre como a mi en las cosas de casa (o mejor dicho, participando del cuidado de la casa, que también son tuyas).

Eres dulce y sensible, y lo demuestras continuamente con tus razonamientos, con tus explicaciones de cómo se puede sentir la gente al pasarles determinadas cosas. Te emocionas y sientes plenamente, y te dejas llevar por esos sentimientos y los expresas sin miedo, tal como siempre te hemos intentado inculcar. Y sigue así, mi pequeño: llora y ríe siempre que lo necesites, que aquí estaremos para reir contigo o besar tus lágrimas.

Incluso aunque sigas diciendo esa mentira cada noche.

Eres inteligente, avispado y muy muy curioso. Además, eres como una esponja que absorve y absorve todo lo que puede, aprendiendo palabras, expresiones, conceptos…

Pero dices esa mentira cada noche.

Y estoy seguro, mi pequeño padawan, de que seguirás creciendo así, siendo bueno, generoso, dulce e inteligente. Porque tanto tu madre como yo estaremos a tu lado para irte guiando y que sigas confiando en ti mismo, en quien eres y en todo lo que puedes llegar a ser.

Y yo seguiré diciéndote cada noche lo mucho que te quiero.

Y cada noche me dirás esa mentira que es que tú me quieres más.

Y sé que es mentira, pero no porque no me quieras, que sé que lo haces con locura…

Sino porque querer más de lo que te quiero a ti… es imposible.

I love you to the moon and back. Hasta la luna y volver.

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